Capítulo 48

Roseline yacía despierta en la oscuridad, su mente llena de ideas que sabía que no debería entretener. La suave sonrisa de Sam, la dulzura en su voz, la calidez de su mirada—se quedaban con ella, doliendo en su corazón, imposibles de ignorar. Cerró los ojos, lista para dejarlo ir, pero en su lugar, ...

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