Capítulo 5

La tensión entre Ronaldo y yo era tan intensa que la sentía en mis huesos, y la frialdad del aire era igual de penetrante. Nuestra situación no había mejorado desde el incidente en la gala. Cuanto más sentía que Ronaldo me observaba, con sus ojos azules y penetrantes buscando el más mínimo indicio d...

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