Capítulo 80

La habitación estaba opresivamente silenciosa, con la tranquilidad perturbada únicamente por el susurro de las cortinas que se agitaban con la corriente de aire de la puerta entreabierta. Roseline permanecía inmóvil, su bolso colgando flojamente de su mano. La mirada de Ronaldo estaba fija en ella, ...

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