Capítulo 238 Ámame I

CAPÍTULO 238

Ámame I

ROMEO

—Siempre es mucho tiempo —digo, y paso el pulgar por sus labios carnosos.

Ella sonríe y se aparta de mí. La observo, incapaz de mirar a otro lado.

—¿Ya volviste a tu habitación? —pregunta, mirando hacia las escaleras.

Me pongo de pie, le tomo la mano y ...

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