Capítulo 57 Luna de miel

Amanecí más feliz y rejuvenecida que nunca, me di una ducha, me coloqué ropa cómoda para el viaje; lo bueno de tener nuestro propio avión es que no tenemos que soportar el acoso de los periodistas. Porque, aunque yo lo niegue, tengo que comportarme a la altura porque, si no, mi padre es capaz de jal...

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