Capítulo 125 Las dudas que se ciernen en el cuento

Eva

Ash, es que este hombre ¿qué pensaba? ¿Por qué no me deja en paz? Si ya le dije lo que tenía que decirle.

—Hijo de la gran fruta ¿Por qué no firma y ya?

—¿Era tu maridito, Eva? ¡Dime!— mi amiga viene mordiendo un bagel y leyendo su celular.

—¡Ya cállate, Cam!

—Deberías hablar con él, amiga. No s...

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