Capítulo 30 Una cita entre la Bella y la bestia del cuento

Eva

Dios, a mí nomás se me ocurría la genial idea de pedirle una cita a Belcebú. Juro que Dante me tendrá que pagar y en más de una forma lo que acabo de hacer por él y por mi amiga. A Cam se lo daría gratis.

Belcebú dudó. Podía ver la pequeña batalla interna que tenía en su cabecita de hijo del mal...

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