Capítulo 42 El Frío despertar de la princesa

Eva

No estaba dormida del todo.

La conciencia me había abandonado, sí, en una neblina de agotamiento por todo lo que había vivido y escuchado este día, pero mi mente permanecía en un estado de vigilia, medio atenta al mundo exterior.

Cómo decía mi abuela "Con un ojo medio abierto y el otro a medio ...

Inicia sesión y continúa leyendo