Capítulo 57 El Ancla

El silencio que siguió al ataque de pánico de Alexander no era el silencio tenso y asfixiante de los años pasados. Era un silencio denso, pesado, pero extrañamente cálido, como el aire después de una tormenta de verano. En la penumbra del inmenso dormitorio, suspendido en el piso ochenta y cinco sob...

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