Capítulo 103

—Abuelo, lo siento por haberte preocupado. —Una chispa de culpa cruzó los ojos de Alexander.

Edward resopló.

—Bien. Ahora entra… la cena ya está lista.

Su mirada se deslizó hacia Isabella, llena de preocupación.

—Isabella, ¿cómo va ese brazo? ¿Todavía te duele?

—Mucho mejor, abuelo. —Isabella s...

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