Capítulo 128

Oscar sonrió con amplitud.

—Todos te están esperando. Ya pedimos comida.

El discreto sedán negro se incorporó al tráfico de la autopista que llevaba al aeropuerto.

Oscar miró a Isabella por el retrovisor, incapaz de contener la curiosidad.

—Jefa, ¿tu novio sabe que estás en Zephyria?

—Lo sabe. ...

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