Capítulo 155

Alexander negó con la cabeza.

—Estoy bien.

Mireille alzó la mano y le tocó el rostro, luego se giró para mirar a Isabella. Su voz era segura.

—Tú eres Isabella.

Isabella se recargó en el marco de la puerta y asintió.

—Esa soy yo.

Mireille la observó un largo rato, y luego sus labios se curvaro...

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