Capítulo 34

Victoria soltó una risa helada, apretando los dientes mientras alternaba la mirada entre los dos.

—De verdad eres como un fantasma que no se va. ¿Así que ahora te conseguiste un sugar daddy? A la familia de tus padres biológicos tampoco le caes tan bien, ¿eh? Al final igual te vendieron, ¿no?

Alex...

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