Capítulo 25 Eres muy pequeña

Un rayo de luz me pega directo en la cara.

No recuerdo haber dejado las cortinas abiertas.

Desorientada y sintiendo mi cuerpo algo adolorido, intento sentarme en la cama, pero algo me lo impide.

Asustada, empujo a la persona que me sostiene para que me suelte, lo que hace que ambos caigamos al piso....

Inicia sesión y continúa leyendo