Te he estado buscando

—No me veo perdonándote a ti ni a la manada por lo que pasó. Te rechacé cuando me pediste que huyéramos debido a mi obligación con la manada. No podía simplemente abandonarlos porque a mi padre no le importaba si vivían o morían. A él solo le importaba el poder que conllevaba controlar a la manada y...

Inicia sesión y continúa leyendo