Capítulo 105: Los rostros

El viento frío barrió el jardín, haciendo crujir las hojas y enviando un susurro por el aire.

Me quedé en silencio, mientras pensaba en la revelación. Sus palabras presionaban contra mi pecho como una tapa pesada. Todavía no podía entender por qué había elegido mi cuerpo.

—Tu cuerpo era demasiado ...

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