Capítulo 156: La tierra maldita

No habíamos caminado mucho, pero podía sentir la inquietud de Caleb. Su corazón latía rápido, demasiado rápido, y el bombeo de su sangre seguía siendo demasiado ruidoso. Se veía pálido, incluso con lo rápido que estaba bombeando su sangre.

Isla estaba tirada descuidadamente sobre su hombro. Había i...

Inicia sesión y continúa leyendo