Capítulo 186: Si te gusta lo rudo.

—¡Quita tus sucias manos de mí!— gritó Alexis, su voz rasgándose de rabia y terror.

Las palabras salieron de su garganta antes de que pudiera detenerlas. Cada fibra de su ser quería luchar, arañar y morder y hacer que esos bastardos pagaran por tocarla.

Pero la fría realidad la golpeó como agua he...

Inicia sesión y continúa leyendo