Capítulo 62: El ejército de los muertos vivientes

El aroma de la comida llenaba el aire, tentador e imposible de ignorar. Se me hacía agua la boca mientras el delicioso olor me envolvía, sacándome suavemente del sueño. Mis ojos se abrieron lentamente, y los recuerdos de la noche anterior surgieron en mi mente.

Un rubor subió por mis mejillas mient...

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