¡38!

BRIANNA

—Trish, espera. No podemos simplemente torturar a la gente— dije, tratando de seguirle el paso mientras caminaba hacia el sótano.

—Sí, podemos. Especialmente si nos amenazan a nosotros y a nuestro sustento— dijo mientras bajábamos por unas escaleras.

—Tiene que haber otras maneras además ...

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