Capítulo 126 ¡Te odio, mucho! 2

—Quiero quedarme.

Caius se encogió de hombros.

Cerrando los ojos, clavó sus afilados colmillos embriagados en su carne tersa y fría, un fuerte grito de labios apretados hizo temblar todo su ser por el esfuerzo, los ojos de Gabriel se abrieron al ver como la cama palpitaba luego de que el vampiro m...

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