Sueña que te follo bajo esas estrellas de las que sigues enviando fotos.

La perspectiva de Liana

Apoyé el teléfono contra la pila de libros de marketing que no había abierto ni una vez—reliquias polvorientas de una vida que ahora se sentía a un millón de kilómetros. Apreté el botón de llamada. Un timbre, y su rostro llenó la pantalla—cabello alborotado y despeinado con ...

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