¡Te quiero ferozmente!

La perspectiva de Liana

Los meses se difuminaron en una eternidad bañada por el sol en Bali, la villa convirtiéndose en nuestro capullo de pecado y salvación, donde el mundo exterior se desvanecía como una pesadilla lavada por las implacables lluvias tropicales. La piscina infinita brillaba bajo el...

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