Recuéstate, cariño.

POV de Liana

Asentí, sintiendo un calor que se acumulaba en mi vientre ante la mera sugerencia—un dolor lento y fundido que se extendía por mí como los primeros rayos del amanecer que se deslizan sobre la caldera de Santorini, calentando cada rincón oculto de mi alma. Mi cuerpo ya respondía a la pr...

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