La hermanastra de Dante. ¡Dios, qué zorra!

POV de Liana

El sol de la mañana, generalmente una presencia reconfortante, no hizo nada para calentarme. Sus pálidos y tentativos rayos filtrándose por mi ventana solo sirvieron para iluminar el vacío sofocante de mi habitación y la realidad helada que se asentaba profundamente en mis huesos. No h...

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