La besó en el pasillo y ahora la ignora. El Dante clásico.

El punto de vista de Liana

El aula se sentía más fría de lo habitual. No era la temperatura; era la atmósfera, espesa con juicios no dichos y malicia persistente. Tal vez era la herida en mi orgullo, aún ardiendo como una llaga abierta, un calor abrasador que irradiaba desde mis entrañas hasta mis ...

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