No puedes volver a tocarla. Tú no. No nadie.

POV de Liana

El pasillo estaba demasiado silencioso. Un silencio había caído sobre el usual bullicio caótico de la mañana, un silencio palpable que me erizaba la piel. Cada cabeza en el corredor parecía girar al unísono, cada ojo fijado en nosotros en el momento en que salí de la escalera, con Dant...

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