¡No tenías que hacer eso!

POV de Liana

Dante no preguntó. No explicó. No hubo discusión, ni una invitación cortés. Simplemente me condujo, su mano aún firmemente agarrada a la mía, fuera del pasillo bullicioso y sorprendido, pasando por las caras boquiabiertas de los estudiantes desconcertados y la mirada severa y cuestiona...

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