Se supone que no debemos ser... esto. Hermanastros, ¿recuerdas?

POV de Dante

Sus brazos se aferraban a mí como si temiera que desapareciera. Su corazón latía contra mi pecho, rápido y desigual, en sincronía con la tormenta afuera. Por un momento, solo la sostuve—en silencio, respirando su aroma, dejando que el alivio se asentara al saber que Elena no había vist...

Inicia sesión y continúa leyendo