¿Recuerdas lo de anoche? ¿Cómo temblaste cuando caí sobre ti?

La lluvia seguía golpeando el coche, creando un ritmo tranquilizador que coincidía con los latidos de mi corazón. Mantuve los ojos en la carretera, pero mi mano descansaba en el muslo de Liana, mi pulgar trazando círculos perezosos que la hacían estremecer. La tensión entre nosotros era palpable, un...

Inicia sesión y continúa leyendo