Carajo, Dante, tu piercing... es tan profundo.

POV de Liana

—¿Rogando ya?— se rió oscuramente, mordiendo mi muslo interno con suficiente fuerza para dejar una marca. —Me encanta verte así—desesperada, goteando por la boca de tu hermanastro. Dime cuánto lo quieres, Liana. Dime que eres mía.

—Soy tuya— jadeé, asintiendo frenéticamente, mis cader...

Inicia sesión y continúa leyendo