«Dante... cerca... por favor...»

La perspectiva de Liana

El camino a casa fue un torbellino de miradas furtivas y caricias provocadoras, la mano de Dante reposando posesivamente en mi muslo todo el trayecto, sus dedos subiendo cada vez más cada vez que nos deteníamos en un semáforo. El aire en el SUV aún llevaba el leve y almizcla...

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