Mi ex.

POV de Liana

La mañana siguiente se desdibujó en una neblina de besos robados y caricias persistentes, nuestros cuerpos entrelazados en la cama de Dante hasta que la alarma de mi teléfono sonó insistentemente desde el otro lado del pasillo. El pánico me sacudió—nos habíamos quedado dormidos, enreda...

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