Eres mi hijo, actúa como tal o vete.

La perspectiva de Liana

La comida fue pura tortura, el silencio roto solo por el tintineo de los tenedores contra los platos y suspiros ahogados que llenaban la habitación como humo. Bajo la mesa, el pie de Dante se enganchó con el mío, un ancla encubierta que me mantenía a flote en las olas de des...

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