Capítulo 16 Los fragmentos del espejo

Las primeras cuarenta y ocho horas tras la detención de mi hermana se sintieron como un trance amargo y silencioso. La mansión, liberada de la presencia de la impostora, se percibía extrañamente enorme, vacía y fría. Aunque el peligro inmediato había sido neutralizado por las autoridades, las ma...

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