Capítulo 19 El eco de la sentencia

El silencio que siguió al golpe del mazo de madera fue denso, pesado, casi irreal. El juez observó por encima de sus gafas a la mujer que había ocupado mi lugar durante cinco años y pronunció cada palabra con una pausada gravedad que retumbó en las paredes de mármol del tribunal.

—Por los delito...

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