Capítulo 96 Confesiones bajo el sol ardiente

​El aire cálido y denso de Calabozo parecía detenerse alrededor del pequeño grupo. Zoe sostenía los documentos amarillentos con los dedos entumecidos, sin apartar los ojos de su madre. La imagen de la matriarca inquebrantable, la reina de los Alpes que nunca cometía errores, se desvanecía ante la...

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