Capítulo treinta y tres: Regalo no deseado

Las mejillas de Joanh se sonrojaron con una amplia sonrisa después de que Amelia le diera un beso en la mejilla. El momento se prolongó, cálido e inesperado, dejándolo momentáneamente sin palabras. Quería saborearlo, entenderlo, pero Amelia, notando el brillo en sus ojos, intervino rápidamente.

—No...

Inicia sesión y continúa leyendo