Capítulo cincuenta y nueve: No es seguro

La mañana siguiente llegó en un abrir y cerrar de ojos. Todo estaba fresco, y la mayoría de la gente aún dormía. Maxwell se dio vueltas en la cama, reflexionando sobre sus tareas diarias.

Cuando recordó que Amelia seguía herida, se sentó en la cama. Recordó lo ferviente que era ella para ir a traba...

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