Capítulo sesenta y cuatro: Seducción

Mientras ella se recostaba para escucharlo, él le sostuvo suavemente las palmas juntas y su voz apenas era audible. La expresión en su rostro lo llevó a elevar un poco la voz. Ella se quejaba de no poder comprender lo que él decía. Él asumió que a ella le parecían encantadores los susurros, pero par...

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