Capítulo 18 Es Momento de Obtener Respuestas

Román.-

Ese sueño empeoró mi obsesión por Sienna y hoy estaba espectacularmente hermosa tuve que huir de mi propia oficina para no cumplir ese sueño realidad.

Soy un hombre, maduro, un caballero. No una bestia incontrolable.

—   ¿Quiere que le ofrezca algo más, señor? –La mesera se acerca a mi mesa, llevaba una sonrisa y un tono de voz coqueto buscando mi interés.

—   No –respondí con un tono seco e indiferente–. Estoy esperando a alguien.

—   Llámeme si me necesita –Se alejó contoneando sus caderas lo que me importaba muy poco.

La llamada del detective llegó en el momento adecuado, necesitaba algo que me desilusionara de esa mujer.  

—   Señor, Bennette gusto en verlo de nuevo, disculpe mi tardanza pero estoy regresando de Nueva York.

—   ¿Nueva York? –Mis alarmas se encendieron en ese momento.

—   Así es… la mayor parte de la información de su asistente se enfocaba en Nueva York.

Me tensé, preparándome para lo que me pudiera decir este hombre.

—   La señorita Sienna Harris, nació y estudió aquí en Cleveland, su familia es de clase media y su padre la abandonó a ella y a su madre cuando tenía seis años, se graduó de la Cleveland State University (CSU) en periodismo y literatura inglesa.

—   Eso no me importa ¿Descubrió algo turbio?

—   Estuvo casada –dijo sin rodeos dejándome en shock–, tal vez haya algo que no le importe, pero se convirtió en escritora, pero su carrera terminó justo cuando estaba despegando, se casó y el matrimonio no duro ni un año diez meses para ser exactos, Oscar Harn la engañó con la asistente de ella y se robó todo el dinero de las regalías de su libro, cuando le robo todo el desgraciado le pidió el divorcio y la dejó llena de deudas, tiene un penthouse con tres hipotecas que ella no ha podido pagar, más las deudas de los abogados de divorcio el tipo se desapareció y no se ha sabido de él es como si la tierra se lo hubiese tragado a él y a su amante.

—   Quiero ver el monto a que asciende sus deudas.

El detective me entrega los documentos, veo las fotos del penthouse, noto que a Sienna le gusta la buena vida, aunque ese lugar no parece llevar su esencia.

Observo los pagos que se hicieron y que no se hicieron, tres hipotecas en tres bancos diferentes ¿Cómo logró eso?

Las facturas de los abogados del idiota son bastantes altas, el imbécil se buscó abogados de renombres, para dejarla en la ruina y con todas las deudas.

—   Entonces ¿Ella huyó de nuevo a Cleveland para evitar estas deudas?

—   Algo así, no pudo con las cuentas del mantenimiento de su hogar y regresó a la casa de su madre, esta es la dirección, por lo demás la señorita Harris está limpia no hay historiales criminales, ni siquiera una multa de tránsito lo único malo de su vida fue casarse con un idiota que la estafó.

Tomé mi teléfono y realicé desde mi cuenta el pago por los servicios del detective, realmente es bastante eficiente, me dijo que en cuarenta y ocho horas tendrían la información, pero lo logró en menos de veinticuatro y saliendo de la ciudad.

Eso me motiva a usar sus servicios nuevamente.

—   Fue un placer, prestarle mis servicios señor Bennette.

—   Espere, tengo… otra investigación, pero en esta debe ser mucho más discreto porque se trata de algo más… delicado.

—   Soy todo oídos –vuelve a acomodarse en la silla mirándome con atención.

—   Quiero que investigue la muerte de mi esposa –El detective por primera vez desde que lo conozco se quedó en silencio, parpadeó dos veces.

—   De acuerdo, puedo hacerlo pero, en estos casos necesito que sea realmente sincero estamos hablando de una persona fallecida en este caso su esposa y he visto las noticias sobre ese suceso.

—   Por eso mismo lo estoy haciendo, porque yo soy inocente pero muchos piensan incluyendo su padre que su muerte no fue un suicidio.

—   ¿Y usted qué piensa?

Era la primera vez que hablaba con alguien después de la muerte de Eliza, ni siquiera con Kate había querido tocar el tema.

—   Sinceramente, no puedo creer que ella lo haya hecho, pero lo últimos días antes de su muerte habíamos tenido discusiones porque ella me confesó que había sido adicta a las drogas.

—   ¿Usted no lo sabía cuándo la conoció? –El hombre había dejado esa actitud que me desesperaba, ahora portaba una expresión más seria y profesional, sin chistes de mal gusto, ni bromas sin sentido.

—   No, ella lo ocultó prácticamente todo el tiempo que estuvimos juntos hasta nuestro primer aniversario desde ese momento todo decayó, mi familia se enteró ¿Cómo no sé? Hubo mucha tensión esos últimos días antes de su muerte.

—   Entiendo, ¿Sabe que tendré que investigar a su familia? A la señora Bennette y… sé que ella tiene red de seguridad bastante amplia.

—   Lo sé, usted haga lo que pueda le aseguro que será bien recompensado.

—   Envíeme toda la información, por mensaje de texto desde un celular desechable y luego deshágase de ese teléfono, tenemos que ser muy cuidadosos con esto, porque estoy seguro que su abuela no querrá que se siga ensuciando el apellido Bennette con este suceso.

—   No se equivoca, mi abuela se volvió muy aprensiva con el tema y sé que vigila mis pasos.

—   Bien estaré contactándolo después que me envíe la información –Volvió a ponerse de pie, me dio la mano y salió del restaurante.

El momento de obtener respuestas ha llegado. Sé que le debo mi vida entera a la abuela, pero que haya alejado a Eliza de mi lado simplemente para proteger su legado, es monstruoso y es hora de que se aclaren las dudas.

En cuanto a Sienna, esperaban a que me dijeran que eran una arribista que solo buscaba cazar un millonario, pero no.

Solo había sido la víctima de un patán que le robó todo su dinero. Y eso me atraía mucho más. Observo los avisos de cobro de los bancos, una idea formándose en mi mente, la oportunidad perfecta para atarla a mi lado.

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