Capítulo 23 ¡NO! Enamorarme

Román.-

No puedo negar la sorpresa que me produjo que Sienna aceptara mi propuesta de manera tan inmediata.

Sin embargo no me importa, es normal que con los problemas económicos que tiene diga que sí está a nada de ser demandada.

—   ¿Tienes alguna duda sobre nuestro acuerdo? –Me atrevo a preguntarle, ya que la veo distraída y silenciosa.

—   La verdad es que sí –respondió clavando su mirada en la mía–. Dijo que es lo único que me puede ofrecer ¿A qué se refiere con eso? ¿Y qué pasa si es usted quien se enamora de mí y decide que no quiere dejarme ir? ¿Dejará que me vaya de igual forma? ¿Quiero saber en dónde me estoy metiendo señor Bennette?

Sus preguntas me dejaron sin habla, Sienna es una mujer muy directa a pesar de esa personalidad introvertida con la que llegó a mi oficina.

—   Quiero que todo quede aclarado, después de todo usted es un hombre poderoso que me puede arruinar la vida sí así lo decidiese y ya alguien hizo lo mismo en un pasado, no volveré a permitir que eso suceda.

—   Eres muy directa y es válido que quieras dejar todo muy claro, somos personas adultas y es muy evidente que sentimos atracción el uno por el otro ¿O me equivoco? –Vi como sus pecas resaltar con el rojo de sus mejillas.

—   No se equivoca, no puedo negar que… me siento atraída por usted, pero su abuela me dejó muy claro que no le agradaba mi presencia cercad de usted.

—   No te preocupes por mi abuela, solo quiere… protegerme de otro fracaso romántico cuando me refiero a qué es lo único que puedo ofrecerte es…

No sabía cómo disfrazar mi situación, he sido experto de mantener bien resguardados mis secretos pero con Sienna… no sé porque me afecta tanto si apenas la estoy conociendo.

—   Mi familia por ahora no acepta que me distraiga, los negocios en la familia Bennette son lo más importante y yo ya causé muchos problemas.

—   ¿Qué pasa si se enamora de mí? –escupió sin rodeos, dejándome nuevamente sin palabras.

—   ¿No crees que es muy pronto para hablar de amor? –arremetí con una pregunta muy lógica y funcionó Sienna se quedó en silencio meditando mis palabras.

—   Tiene razón, comprendo que esto es solo un acuerdo y que somos adultos usted me gusta y yo le gusto, por la discreción no se preocupe no es de mi placer vociferar que prácticamente me estoy vendiendo a un millonario.

—   No lo veas de ese modo y si no estás conforme…

—   Lo estoy, es solo que… fui criada a la manera antigua, no sé si me explico, tampoco es mi intención involucrarme sentimentalmente con alguien después de… me ex esposo.

—   ¿Sigues sintiendo algo por él? –Me tensé esperando su respuesta.

—   No, desprecio tal vez, pero nada más.

Tomé su mano, provocando que diera un respingo y que se le sonrojaran una vez más sus mejillas.

—   Voy a tratarte bien, Sienna.

Tal vez era un error.

Posiblemente soy el hombre más miserable y desgraciado que pueda existir solo por quererla en mi cama, podría verse que la trato como un objeto, pero con esto la estoy protegiendo de mi familia y de todo lo que conlleva involucrarse con los Bennette.

Sienna.-

Caminamos hacia el ascensor, había aceptado la propuesta de Román con algunas dudas, pero el fondo no podía negar que mi cuerpo deseaba estar entre sus brazos.

Hace mucho que no sé lo que es estar con un hombre y bueno… Román Bennette… sí que es un hombre.

Cuando las puertas del ascensor se cerraron, me acorraló entre su cuerpo y la pared metálica, no dijo nada solo selló  mis labios con los suyos.

No me resistí, comenzaba a acostumbrarme a que me besara y me gustaba, solo no quería que me gustara más de la cuenta. Su lengua chocó con la mía, su aliento olía al delicioso vino francés.

Mis piernas flaquearon cuando succionó mi labio inferior dejándome la mente en blanco solo por unos segundos.

—   Te deseo –susurró, pegando su frente sobre la mía quería responder de la misma manera aunque mi cuerpo gritará de deseo mi mente me exigía ser razonable.

—   También te deseo, pero esta noche quiero estar sola –Me arriesgué a decir con mi pecho subiendo y bajando, Román se alejó solo unos centímetros suspirando tratando de calmar su pasión desenfrenada sobre mí.

—   A primera hora estaré en tu habitación para firmar el acuerdo –Su dedo índice acarició mis labios lentamente–. Posterior a eso, serás mía por un año entero.

Tal vez esté loca, pero esos palabras fueron excitantes es como si estuviera dentro de una historia creada por mí, es inevitable no sentirme atraída y excitada por sus palabras.

Tal vez sea solo un objeto sexual producto de su fetiche, pero no deja de ser placentero sentirse deseada por un hombre como él.

Lo único que debo hacer es ¡NO! enamorarme.

“Repite conmigo Sienna Harris, NO TE ENAMORES DE ROMAN BENNETTE”

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