Capítulo 8 Un Éxito Fugaz
Sienna.-
Flashback.-
— La fila está hasta la otra esquina, Rainbow –me informa Mabel con una enorme sonrisa, mientras yo sigo estampando mi firma en otro de mis libros para uno de mis lectores termino con un corazón y lo entrego a la chica que me sonríe emocionada.
— ¡Me encantó tu libro! Lo he leído ya cinco veces y nunca me aburro esa tensión entre Ruppert y Sabine es… de otro mundo.
— Me alegra mucho que te haya gustado y gracias por darle una oportunidad a mi libro.
— ¡Queridos lectores seguiremos después de las dos! La autora necesita hidratarse y comer algo.
Los lectores estaban un poco desanimados, pero pensé en hacerles llegar algunos obsequios por la espera, el equipo de la editorial estaba ahora mismo entregárselos, sus sonrisas me llenaban de alegría lo que siempre quise.
— Las ventas de “Eco Del Deseo” superaron la meta que nos habíamos propuesto, la editorial está feliz hasta ahora eres el activo más valioso –Mabel comienza a dar brinquitos como una niña pequeña–. Sabía que tu libro lo iba lograr.
— De verdad no puedo creer que esto esté pasando, mi madre no confiaba en mi talento como escritora siempre me dijo que dejara de soñar y mira… ¡Lo logre!
— Pues prepárate para esta noche porque habrá un coctel para los escritores con más ventas en el año y tú mi amiga estás entre ellos, habrán representantes del mundo editorial de Europa, mucho alcohol y muchos chicos lindos.
— Está bien, vamos a divertirnos.
Fin Del Flashback.-
Nunca imaginé que esa noche marcaría el inicio del fin de mi sueño.
Flashback.-
— Bueno hay muchos hombres guapos aquí, por favor escoge uno bueno si quieres casarte y si es para una noche… no importa el que escojas.
— Sabes que no soy mujer de una noche.
— Sí eres una romántica empedernida, pero no trajiste tus zapatillas de cristal cenicienta.
— Deja de burlarte de mí y ve a buscar… lo que sea que estés buscando.
Mabel se aleja bebiendo de su copa de champagne guiñándome el ojo, mientras yo me quedo en la barra con mi copa de vino tinto.
— Es complicado en esta época encontrar a una mujer que crea en romance –Una voz masculina me hace girar, es apuesto, con un perfil elegante más no exagerado y una sonrisa encantadora.
— ¿Acostumbras a escuchar conversaciones ajenas? –Digo coqueta, haciendo un leve jugueteo con mis dedos sobre la copa.
— Solo las interesantes, soy Oscar Harn –Extiende su mano hacía a mí.
Fin del Flahsback.-
Tres horas después estábamos en entrando en la habitación del hotel, besándonos.
— Debí haber visto las señales –Murmuré con la voz quebrada.
Flashback.-
— ¿Estás segura? Sienna lo conoces ¿Hace cuánto? Dos meses apenas y te vas a casar –Mabel no sale de su asombro ante mi noticia, la cara que tenía parecía que estuviera avisándole la muerte de alguien en vez de la noticia de mi compromiso.
— Pensé que te alegrarías por mí –Digo con cierto enojo–. Encontré el amor, Mabel y ¿Para qué esperar? Él me ama y yo lo amo.
— No quiero sonar impertinente, pero… ¿Estas completamente segura de que él no está interesado en tu dinero? Desde que están juntos él se entromete en la reuniones con la editorial, le diste acceso a tus cuentas, estás gastando más dinero del que tienes.
— El libro se está vendiendo muy bien ¿No es cierto?
— Sí, claro que sí pero desde que estás con Oscar no has escrito nada más, Eco Del Deseo claramente lleva una continuación y tienes que respetar los tiempos ni siquiera me has entregado los primeros cinco capítulos la editorial ya te dio un anticipo y lo gastaste en un penthouse.
— Estás siendo muy negativa, Mabel me recuerdas a mi madre.
— Tienes dos semanas para entregarme los diez primeros capítulos, no me importa si estás con los preparativos de tu boda, es tu responsabilidad.
Mabel se aleja dejándome sola en el restaurante, pensé que contaría con ella en todo. La consideraba mi mejor amiga, pero con esta actitud deberé replantear nuestra amistad.
Dos Meses Después.-
— Oscar estamos gastando mucho dinero en una boda sencilla –Comienzo a ver las facturas de los gastos de la boda, dejé esto en manos de Oscar para concentrarme en el segundo libro, pero veo que se ha extralimitado.
— Mi amor ¿No quieres la boda de tus sueños? La boda que Raimbow Rivers se merece.
— Sí, pero ¿Qué son estas cuentas de estas tiendas? ¿Besos y caricias?
— Es la tienda de lencería sensual mi amor quiero que te veas increíble en nuestra noche de bodas.
— Está bien, pero ¿Qué llevan oro?
Oscar se tensó, rodando los ojos.
— ¡Estoy haciendo esto por ti, Sienna! ¡Por ti! Solo me esfuerzo por darte lo mejor.
— Claro con mi dinero, ni siquiera has dejado que me comunique con Mabel para trabajar en mi segundo manuscrito.
— ¿Esa envidiosa? ¿Acaso no puedes escribir un libro sola? Sabes que ya me pusiste de mal humor, no me esperes esta noche.
Fin Del Flashback.-
Y fue allí cuando comencé a tener dudas, pero estaba enamorada seguí adelante con la boda, luego de que nos casamos los problemas aumentaron, Oscar llegaba ebrio casi todas las noches algunas ni siquiera llegaba.
Con la preocupación no tuve mente para escribir y me estanque. La editorial me exigió la devolución del adelanto, Oscar no me permitía tocar el dinero de mis cuentas y tuve que vender mi auto para poder regresar el dinero.
Todo fue un desastre que me trajo hasta aquí. Con la bajeza de tener que seducir a un hombre para poder salir de las deudas en las que él me metió.
Con fans decepcionados y enojados por no haber continuado con la segunda parte del libro, tuve que cerrar las redes sociales de Rainbow Rivers porque recibía mucho odio incluso me acusaron de que mi historia no era mía.
— Necesito algo dulce para salir de esta depresión.
Fui a la cocina buscando que comer, mi madre me había dejado la cena sobre la estufa no tenía intención de comer eso, quería dulce mucho dulce es lo que me hace sentir mejor.
— ¿Te encuentras bien, Sienna? –La voz de mi padrastro irrumpió de repente–. Te ves cansada.
— Solo cansada de mis pensamientos, a estas alturas de mi vida no esperaba tener que vivir de nuevo con mi mamá.
Él resopló en una media sonrisa.
— Lamento que te haya metido en ese sótano, buscamos la manera de hacer otra habitación, pero nos negaron el permiso.
Eso captó mi atención.
— ¿Iban a construirme una habitación? –Mark asintió confundido.
— ¿No lo sabías? –Negué en silencio–. Buscamos el permiso para ampliar la casa, incluso para remodelar el sótano, pero costaba mucho más de lo que podemos pagar.
— Pensé que era una sutil, pero directa insinuación de que no me quería aquí.
— Sé que ella ha sido dura, pero solo quiere lo mejor para ti es bueno que tengamos sueños solo que deben ser un poco más realistas.
No pude decir nada más.
