Capítulo 54 Día perfectos

Abrí los ojos cuando la primera luz del amanecer se coló por el ojo de buey del camarote principal. El barco se mecía suavemente, casi como si respirara con nosotros. Mi cuerpo era un mapa de la noche anterior: el coño hinchado y sensible, el ano todavía palpitando con ese escozor rico y profund...

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