La quiero

ALESSANDRO

En el momento en que sus labios tocaron los míos, perdí el control. He estado conteniéndome durante días. No la toqué, evité incluso mirarla, pero cuando ella me tocó, perdí el poco control que tenía.

Agarré la parte trasera de su cabeza y la jalé sobre mi regazo. Ella me montó, envolvi...

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