Divorciarse

Enzo era un hombre atractivo, de unos veintitantos años, con cabello negro oscuro, ojos oscuros, labios llenos, bien tonificado, alto y encantador. Cualquier chica sería afortunada de tenerlo, pero yo no quería ser esa chica afortunada.

Tener un hombre en mi vida era lo último en lo que pensaba.

S...

Inicia sesión y continúa leyendo