Promesas

—Tú... —su voz era baja y mortal.

No sabía que una sola palabra pudiera contener tanto odio, que una sola palabra pudiera ser tan amenazante. Podía ver cuánto deseaba matarme, la irritación filtrándose a través de la fachada de caballero que había puesto antes de salir de la casa.

—Verá, señor Cos...

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