Lo quiero de vuelta

NATALYA

Un balde de agua fría fue arrojado sobre la cara de Lorenzo. Su cabeza se inclinó mientras intentaba abrir los ojos. Chasqueé los dedos frente a su rostro y luego le di una ligera palmada en la mejilla.

—¡Lorenzo! ¡Levántate! —ordené.

—¿Qué? —susurró, todavía aturdido por la droga—. ¿Seño...

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