Es un demonio

—Marco me contó sobre los chicos con los que has estado calentando, muñeca —se rió en mi oído, enviando una ola de ansiedad por mis venas—. Confía en mí, cuando él lo sepa, ellos no volverán a ver la luz del día.

Tragué el nudo que se formó en mi garganta y pregunté—. ¿Quién?

—Alessandro... —susur...

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