Te quiero

—Voy a esperar afuera, sigue tú... —anunció Scott una vez que llegamos a la casa de Nikolai.

Me quedé jugando con mis dedos sobre mi regazo. La nerviosidad subió desde lo más profundo de mi estómago, no quería verlo, enfrentarlo ni hablar con él después de lo que había hecho. Quería alejarme de él ...

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